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martes, 21 de abril de 2020

Una vindicación y una reivindicación: Kurt Prober, Jorge Luis Arriola

El amplio tema de la numismática guatemalteca, irremediáblemente apunta en algún momento hacia el libro "Historia Numismática de Guatemala" del brasileño Kurt Prober. Pese a que sabemos que algunos de los datos ahí consignados han sido corregidos o simplemente puestos en duda, su obra, es la única que funciona como una fuente confiable y es a la que todo coleccionista, en fase de convertirse en investigador, debería acudir para lectura y estudio. La actualización de su obra por investigadores guatemaltecos ha tardado, aunque hay obras como "Joyas Numismáticas" o "Del Jade al Polímero", que apuntan datos interesantes que complementan lo que Prober escribió.

Nacido en Berlín el 12 de marzo de 1909, Kurt Prober hace toda su obra numismática en Brasil. Sus aportes sobre la moneda brasileña y de otros países son abundantes, al mismo tiempo que se destacó como comerciante de este mismo ramo.

Su colección de moneda Guatemalteca y Centroamericana fue legendaria y, parte de ella fue subastada por la casa Henry Chistensen el 6 de diciembre de 1963. El catálogo de esa venta puede consultarse aquí.



La edición brasileña de Historia Numismática de Guatemala se publicó como parte de la colección Monografías Numismáticas, Volumen 8, en 1954. El tiraje fue de 200 ejemplares, numerados y firmados. Si alguien tiene curiosidad del valor de un ejemplar al día de hoy, puede consultar aquí.


Esta primerísima edición da cuenta primero, de la curiosa nota de Prober donde admite, ante la pregunta de por qué escribió el libro, que "...no podría dar una respuesta plausible", y añade "Coincidencia, y quién sabe, tal vez simpatía personal por el nombre GUATEMALA, o la belleza de su moneda, el 'Quetzal'. Quizás haya sido esta la razón, porque hasta antes de estudiarla, mi conocimiento de Guatemala se concretaba, como el de la gran mayoría de sudamericanos, al hecho de tratarse de una república centroamericana, productora de excelente café... y nada más".

Al final de la primera parte del libro aparece la segunda curiosidad, en la cual el autor recrimina a las autoridades de Guatemala por su silencio ante sus solicitudes de información y luego, admite que obtuvo "...alguna colaboración de parte del exEmbajador del Brasil en Guatemala, doctor Carlos da Silveira Martins Ramos, de la Encargada de Negocios de Guatemala en Río de Janeiro, ingeniera Francisca Fernández Hall, y del doctor Jorge Luis Arriola, quien recientemente tomó posesión del cargo de Embajador de su país".

El libro que nosotros conocemos, la traducción del texto original en portugués se edita en Guatemala, en 1957, es decir, apenas tres años después de la original, como parte de la conmemoración del once aniversario de la fundación del Banco de Guatemala.


La nota"liminar" de la edición, fechada en junio de ese año, explica "...un estudioso, que no conoce nuestro país, nos da una muestra tan gentil de su simpatía hacia él y hacia sus instituciones, lo cual llena de satisfacción y de orgullo; y por si la simple realización de tan importante trabajo no fuese prueba suficiente de tales sentimientos, el autor autorizó al doctor Jorge Luis Arriola para traducirlo del portugués y editarlo bajo su dirección..." y luego añade "El traductor, por su parte, ha completado con singular empeño la recopilación de disposiciones legales que por la distancia no llegaron a manos del señor Prober e introducido numerosas y oportunas citas en el texto. Debemos también al profesor J. Joaquín Pardo, director del Archivo General de la Nación, una muy estimable ayuda en el cotejo de documentos y revisión de datos históricos". Así, más que un traductor, Jorge Luis Arriola se convierte en un investigador y co autor de la obra, las notas, correcciones y ampliaciones dejan un libro mucho más acabado que, a la vez, es susceptible de ser ampliado y corregido.

Arriola nació en Totonicapán el 18 de noviembre de 1906, su hoja de vida es impresionante, sobre todo cuando llegamos a su producción literaria, esto junto a su labor diplomática donde se incluye su desempeño como embajador en Brasil en 1953, circunstancia que lo acerca a un Prober que insiste en obtener información desde Guatemala para su libro. Luego de la invasión a Guatemala patrocinada por el gobierno de Estados Unidos en 1954, Arriola abandona el puesto de embajador y viaja a Italia.


Ordóñez Mazariégos, anota que Arriola "En 1957 culmina uno de sus proyectos personales, esta vez relacionado con uno de sus pasatiempos: la traducción, notas y selección de documentos de la obra de Kurt Prober, Historia Numismática de Guatemala, misma que se publica en el Ministerio de Educación (Edición del Aniversario del Banco de Guatemala). Este libro tuvo tan grande éxito que logró una segunda edición en 1971 (sic), misma que estuvo a cargo de Serviprensa". Esa nueva edición en realidad está fechada en 1973 y, para Arriola, se convierte en la oportunidad de poder actualizar datos de lo acontecido desde la edición de 1957 a esa fecha.


Las diferencias más grandes entre una edición y otra, además del formato, radican en la omisión de la VI Parte de la primera edición, donde se incluían "condecoraciones" como la Orden del Quetzal y otras militares, cambiándola por la de Ilustraciones y convirtiendo la VII Parte en un apartado titulado "Monedas y medallas acuñadas por el Banco de Guatemala, 1957-1972", es decir, la actualización de los datos más relevantes sobre ese tema, este capítulo del libro fue obra de Arriola y en él nos brinda datos interesantes sobre la historia contemporánea de la Casa de Moneda de Guatemala, su producción y grabadores.

Arriola fallece en 1995, Prober en 2008. Ambos nos heredaron un cimiento firme. Es justo, entonces, vindicar (defender, especialmente por escrito, a quien se halla injuriado, calumniado o injustamente notado) la memoria y trabajo de Prober, pero sobre todo, reivindicar (reclamar o recuperar lo que por razón de dominio le pertenece) a Arriola, darle su justo lugar entre los autores e investigadores numismáticos del país, tan necesarios... tan escasos.


Edgar Quisquinay
Guatemala, marzo-abril 2020.
CNCH-SNG-CNO-GNX


Con información de:

  • Arturo Taracena Arriola, Guatemala y la creación del Estado de Israel. Revista ASIES, número 4. Guatemala, 1998.
  • Carlos Salvador Ordónez Mazariégos, Vida y obra de Jorge Luis Arriola Ligorría (1906-1998). Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM. México, 2003.
  • http://www.diniznumismatica.com/2018/03/ha-exatos-10-anos-falecia-um-dos.html
  • Kurt Prober, Historia Numismática de Guatemala. Editorial del Ministerio de Educación Pública. Guatemala, 1957.
  • Kurt Prober, Historia Numismática de Guatemala. SERVIPRENSA. Guatemala, 1973.

domingo, 30 de octubre de 2016

Sobre la ley de plata en las monedas de 1 real de 1899

Acostumbrados a mantener una ley estable sobre la plata circulante y, más aún, acostumbrados a que el único patrón sobre el circulante menudo fuera el de la plata, desde 1/4 de real hasta 1 peso, es lógico que este se defendiera a capa y espada, además de no hacerse ningún esfuerzo por entender cómo funcionaría tener fracciones que respondan con poder libratorio y fiduciario al no ser de plata. Los intentos de decimalización hechos en 1871 y 1881 reflejan lo trabajoso del empeño. Pero una crisis puede más.

Los últimos cinco años del siglo XIX son convulsos. Desde el despilfarro, la falta de soluciones efectivas a la pobreza vergonzante de las capas económicas más bajas de la población, hasta un magnicidio y el circo del "primer designado" llegando como salvador y quedándose por 20 años. Agregue a la receta la especulación y la desaparición del circulante llamado "menudo", sumado a un control férreo de parte del "supremo gobierno".

La crisis, entonces, es primero subestimada y luego se observa cómo cae casi como guillotina sobre la mano de quien no la tomó en serio.

La ya mencionada ordenanza "secreta" durante el dominio español es el inicio de una escalada de bajas a la ley de la liga de la plata que conforma, en este caso, a todo el circulante. Los diferentes acuerdos legislativos y del ejecutivo que son puestos en práctica entre 1899 y 1900 serán el impulso para el cambio de metal en el circulante de valores bajos durante los primeros años del siglo naciente. Entonces, a diferencia de lo hecho por la corona española, la ley de plata de las piezas de 2 y 4 reales, como la de 1 peso de plata, se mantendrá en una pureza de 0.835 y en los valores de 1/4, 1/2 y 1 real irán en picada desde esa misma ley.


1 real 1899, ley 0.835

El cambio de ley, de 0.900 a 0.835, en las piezas al valor facial de 1 real sucede en 1883. Sobre estas líneas la imagen de uno de los últimos ejemplares de plata 0.835 en valor de 1 real. Emitido en 1899 y que, igual que toda la serie que se presenta, cuenta en el reverso con la firma de Jean Lagrange (1831-1908), grabador y Jefe de grabadores de la Casa de Moneda de París hasta 1896. Otra característica es que en su anverso no aparece la ley de plata y que es notorio el uso de diferentes punzones para grabar el número 99 en los cuños reutilizados (este diseño se mantiene desde 1894 y fue grabado por Lagrange en 1893 desde el diseño original de Jean Baptiste Frener). Debería medir 0.20 milímetros y pesar 3.25 gramos.


1 real 1899, ley 0.750

Revise usted las recopilaciones de leyes de ese tiempo y no encontrará datos sobre esta pieza de ley 0.750. Esta anomalía es solo comprensible entre el desorden de ese año. Debería medir 0.20 milímetros y pesar 3.15 gramos.


1 real 1899, ley 0.600

Es hasta mayo de ese año de 1900 que, por decreto número 593, se acepta la debacle y se anuncia que no se podrá sostener la acuñación de plata 0.835 (en este punto es cuando no podemos asumir el justo momento cuando se emitió la tanda de 0.750). Sabiendo que no se puede hacer sostenible este cambio y que con él se busca, también, impedir que la plata amonedada salga del país, se hace la promesa que este será temporal, que se hará cambio de esta moneda solo hasta cierta cantidad y que, en su momento, se recogerá y volverá al patrón inicial. Debería medir 0.20 milímetros y pesar 3.10 gramos.


1 real 1899, ley 0.500 (00/50)

Acá viene una de las variantes más conocidas y que representa la reutilización de los troqueles que tuvieron la impronta de la ley 0.750 y reciben el dato de la nueva, última y definitiva ley de 0.500 (golpe definitivo a la emisión de plata de valor facial en reales). Se le conoce en catálogos como 0.500 sobre 0.550, pero, este último valor nunca existió. Debería medir 0.20 milímetros y pesar 3.15 gramos.

1 real 1899, ley 0.500

Será el 21 de julio de ese mismo año (escasos dos meses después), que se haga el cambio a ley 0.500. En la adenda al decreto 593, firmada por Estrada Cabrera y Pedro Gálvez Portocarrero "Secretario de Estado y del Despacho de Hacienda y Crédito Público", se acepta de nuevo que el cambio anterior no ha detenido la fuga de la plata y que, con esta modificación, se busca hacerlo de forma definitiva. Tal vez sin quererlo logran que de una vez por todas se vaya haciendo a un lado el uso de la plata con valor intrínseco (al menos en los valores menudos y en el período comprendido entre 1900 y 1925) y se allana la ruta para el níquel y su uso con valor fiduciario (el Estado dice que es dinero). Esta pieza debería medir 0.20 milímetros y pesar 3.15 gramos.


Edgar Quisquinay
Club Numismático del Centro Histórico.
Agosto-Octubre de 2016

Con información de:

  • Prober, Kurt. Historia Numismática de Guatemala. Segunda edición, 1973.
  • Estrada Paniagua, Felipe. Recopilación de Leyes de la República de Guatemala 1899-1900. Editada en 1909. Edición electrónica en archive.org
  • Standard Catalog of World Coins. 2006.

viernes, 1 de julio de 2016

"Catálogo de fichas particulares, fincas, comercios, ferrocarriles y minas"

Cuando nos ha tocado hablar sobre el fenómeno exonúmico que de manera generalizadora damos por llamar "fichas de finca", nos topamos con serios vacíos de información. Es poco a poco que vamos llegando a esas publicaciones que han querido ser "catálogos" de un tipo de emisión que -presiento- nunca podrá ser abarcada del todo. Enfrentando este caos con datos de gran valor numismático, encontramos la página del grupo de Facebook (haga click aquí) que lleva por nombre el que colocamos acá como titular del artículo, producto de la labor investigativa del numismático guatemalteco Walter De León y de colaboraciones de los asociados al Club Numismático del Centro Histórico, Sociedad Numismática de Guatemala y coleccionistas privados que, de manera desinteresada, cedieron sus piezas para poderles levantar la correspondiente ficha de catalogación. Esta labor, iniciada en el año 2011 va, poco a poco, materializándose con la aparición diaria y en riguroso orden alfabético, de una o más fichas en formato imagen. En la ficha se incluyen insumos para su identificación y catalogación, así como fuentes consultadas y consultables sobre cada finca específica.

Este esfuerzo, como ya dijimos, se une, entre otros a:
  • Clark, Odis H., Jr. (1974). The Token Coinage of Guatemala. Estados Unidos. Almanzar's Coins of the World.
  • Henkle, David E. (Texto inedito).
  • Hermes, Alfredo (1988). Fichas de finca y misceláneas de Guatemala. Edición electrónica, UFM, 2013.
  • Jason, Charles L., Jr. (1973). Plantation and Merchant Tokens of Guatemala. Estados Unidos. Edición de autor.
  • Nájera M., Carlos E. (1998) Fichas de finca. Guatemala, MICUDE, Editorial Cultura.
  • Probert, Kurt (1973). Historia Numismática de Guatemala. Guatemala, Banguat. Serviprensa.
  • Rulau, Russell (2000). Latin American Tokens. Estados Unidos, Krause publications.
  • Paiz Andrade, Carlos y Paiz Riera, Jacqueline (2014). Fichas de Finca de Guatemala. D'Buk editores.
Vaya nuestro agradecimiento al compañero Walter de León con quien tenemos el gusto de compartir el hecho de ser socios fundadores del CNCH y de la SNG. Esperamos mantener colaboraciones y amistad estrecha por mucho tiempo.

Cordialmente invitados a compartir y colaborar con este maravilloso esfuerzo.

Edgar Quisquinay
CNCH y SNG, Julio de 2016.